¿Qué hay que innovar, cuando todos quieren innovar?
Marcelo Lasagna, Consultor KM de Catenaria
mlasagna@catenaria.cl
La innovación en los modelos de negocio es una tendencia muy rentable. Según los expertos innovar en los modelos de negocios es mucho más rentable que hacerlo sólo en productos y procesos. Estos últimos generan cambios que son más efímeros, ya que pueden ser imitados rápidamente, mientras que hacerlo en los modelos organizativos es más perdurable y, sobretodo, rentable. Incluso el sector público no debería ser ajeno a esta realidad. Innovar en sus modelos de gestión le podría permitir generar servicios con mayor valor público y alcanzar niveles de satisfacción más alto, sin contar que lo puede hacer con un uso más eficiente de los recursos públicos.
A nivel empresarial, a modo de ejemplo, existe una estrecha relación entre crecimiento e innovación en modelos de negocio. Así lo constata un estudio citado por Xavier Marcet, en el cual las empresas analizadas cuyo margen operativo ha experimentado un crecimiento acumulado durante los últimos cinco años –empresas líderes- conceden el doble de importancia a la innovación en modelos de negocio que sus competidores -seguidores-. Cuando la innovación se ha convertido en un proceso continuo y sistemático y que todos practican, entonces, hay que buscar el modo de innovar sin ser rápidamente absorbido.
Por otro lado, el informe Global CEO Study, aunque referido a empresas, puede extrapolarse al sector público con los matices respectivos. Este Informe trata de identificar cuáles son los principales factores que ayudarían a las organizaciones a ser más innovadoras. En opinión de los consejeros delegados entrevistados, son los siguientes:
Innovar en los modelos de negocio pone el acento en los procesos por encima de los “productos” o resultados finales. Diseñar los contextos en que se desarrolla el trabajo individual y colectivo, y especialmente las interacciones sociales, es la mejor vía para lograr resultados positivos y construir organizaciones innovadoras (con capacidad para generar sorpresas) y resilientes (capaces de responder a las crisis), como nos lo recuerda Juan Freire. Así los modelos organizativos deberían ser el principal objetivo de la innovación. La creatividad y la innovación en servicios y productos vendrían en gran medida como consecuencia indirecta de esta decisión y acción previas.
Llevar la innovación a los modelos de negocio demanda de una gran apertura mental y organizativa de modo que se produzcan intercambios entre disciplinas y culturas. Para el sector público es un desafío aún mayor, pues predomina en él la idea que es una estructura que no admite con facilidad el cambio. Esto supone un salto paradigmático en la concepción de las organizaciones: desde los modelos jerárquicos, funcionalistas y cerrados de la era industrial a modelos abiertos, horizontales y autoorganizados. Una organización abierta significa organizarla como una Interfaz, tal como señala Juan Freire: “en la “empresa interfaz” los límites se hacen difusos y el espacio de interacción se convierte en su seña de identidad y en su carácter diferencial”. La organización así concebida está abierta a sus usuarios , proveedores y aliados. La organización horizontal no significa, como muchos creen, una que está regida por el caos, sino aquella basada en el talento de las personas. Las relaciones se basan en la confianza y la colaboración constante y en la detección conjunta de oportunidades. La organización autoorganizada o viva es aquella que se adapta constantemente a los cambios del entorno y cuyas estructuras son flexibles y maleables a las exigencias de cambio.
Jorge Wagensberg es un físico y divulgador científico del más alto nivel. ExDirector de CosmoCaixa. La agudeza de sus reflexiones están plasmadas en sus libros, especialmente los de aforismos y máximas. Leyendo su libro “Si la naturaleza es la respuesta, cuál es la respuesta”, me encontré con una bella experiencia en la cual queda reflejado que la creatividad e innovación son fruto de una experiencia que se produce en las fronteras del pensamiento, en la síntesis de las miradas e ideas. Les comparto, más abajo, el relato de Wagensberg.
“Dos amigos toman una copa a la barra de un bar. Un de ellos es médico, urólogo, y el otro es militar, piloto de cazas. Ambos comparten historias de sus profesiones. Aquel día el piloto explica con entusiasmo que con su avión ha superado dos veces la barrera del sonido y lo que más le ha sorprendido es que la onda acústica ha partido gruesas capas de hielo que llevaba el avión. El médico, que lo escuchaba con interés, le hizo volver a explicar la experiencia. O sea que gracias al sonido su amigo consiguió diluir la materia sin alterar lo que envolvía. Esto es precisamente un problema con el cual como médico se enfrenta a menudo: Ha de operar a los pacientes con piedras a los riñones cuando son demasiado grandes para que se eliminen por si solas”